Imagina la siguiente situación: llegas a una entrevista de trabajo, tienes mucho interés por el puesto, te hacen varias preguntas sobre tu experiencia y formación y, al final, te hacen la pregunta: ¿cuáles son tus expectativas salariales? Es normal que te quedes en blanco ante esta pregunta, te surgirán dudas sobre si es mejor responder o no y cómo hacerlo para no perder oportunidades. En este post te damos tres alternativas para que puedas dar una respuesta.  

Lo primero que debes saber es que los reclutadores hacen esta pregunta por varias razones: 

  • Quieren saber cómo te valoras como profesional.  
  • Prefieren no perder el tiempo con candidatos que están muy lejos del rango salarial que pueden ofrecer para el puesto.  
  • Pretenden encontrar el mejor candidato con el salario más adecuado.  

 No hay una respuesta perfecta.  

La pregunta sobre cuáles son tus expectativas salariales surgirá en algún momento de la entrevista, salvo que la empresa haya publicado un salario concreto en la oferta. Pueden suceder dos cosas: que el entrevistador te diga lo que ofrece y que te pregunte qué te parece, o que te pregunte directamente qué salario deseas recibir. En este último caso, puedes responder de tres formas distintas:  

Con una respuesta directa: "Mis expectativas salariales son xxx".

En este caso das una cifra concreta, pero, recuerda que responder de forma directa supone varios peligros y ventajas que son los siguientes:  

Riesgo:  

Puede que ofrezcas un salario por debajo de mercado o que no se corresponda con el puesto y las tareas que tendrás que desarrollar. Para evitar esto puedes hacer varias cosas:  

  • Hacer un estudio de mercado sobre puestos similares y consultar informes como la Guía Salarial de Prosperity Digital.  
  • Preguntar a contactos del sector sobre su salario.  
  • Investigar otras ofertas de trabajo similares para ver qué salario ofrecen.  
  • Considerar no solo el salario en sí, sino también los beneficios que ofrece la empresa: flexibilidad horaria, teletrabajo, seguro de salud y cheque guardería, entre otros.  

Por otro lado, es importante que consideres que responder demasiado pronto a la pregunta sobre el salario puede dar la imagen de que te interesa más el dinero que el puesto.  

Ventaja:  

Cuando das una cantidad determinada, no ofreces posibilidad de negociación. Para evitar “cerrarte las puertas” de la negociación puedes dar la cifra y, a continuación, preguntarle al reclutador qué le parece.  

Respuesta indirecta. Devuelve la pelota 

Otra forma de responder a la pregunta sobre cuáles son tus expectativas salariales consiste en “devolver la pelota” al entrevistador. Eso supone que cuando te haga la pregunta sobre el salario que deseas recibir, le pidas que comparta contigo el rango salarial del puesto que ofrece.  

Riesgo: 

Puede ocurrir que el rango salarial que ofrece la empresa para el puesto esté por debajo de lo que esperabas. En este caso, puedes decirlo abiertamente, que esperabas un rango de X a X, y que estás abierto a una negociación una vez que conozcas todos los beneficios que ofrece la empresa.  

En el caso en que el rango salarial que ofrecen esté muy alejado de tus expectativas puedes explicar que con tu experiencia y salario actual no puedes aceptar y preguntar si puede existir una flexibilidad en el rango.  

Ventaja:

Con esta fórmula podrás dar una respuesta que se adapte al rango salarial de la empresa y continuar con el proceso de selección.  

Respuesta de margen. Revela un rango salarial.

Otra buena opción para responder a la pregunta sobre cuáles son tus expectativas salariales consiste en revelar un rango salarial, en lugar de solicitar al reclutador que lo haga.  

Riesgo:

Si no conoces a fondo el trabajo a realizar o los beneficios que ofrece la organización, puede que tu rango salarial no se ajuste. Para lograr que sea equilibrado puedes realizar los análisis que mencionamos anteriormente.  

Ventaja:  

Puedes ofrecer un rango salarial con el que te sientas cómodo y decir que es negociable. Además, mostrarás flexibilidad y ofrecerás al entrevistador la posibilidad de ajustar la cifra en función de los beneficios que ofrezca la empresa.  

Respuestas que no deberías dar 

Ante la pregunta sobre cuáles son tus expectativas salariales también hay varias formas de actuar que deberías evitar. Son las siguientes:  

  • No mientas sobre tu formación, experiencia o salario actual.  
  • No seas evasivo porque no sabes dar una respuesta, ya que darás una mala imagen.  
  • No dejes de ponerte en valor hablando solo del salario sin mencionar tus habilidades y lo que puedes aportar a la empresa.  
  • No seas demasiado directo y no preguntes: ¿Cuánto me ofrecen? 

Es importante que recuerdes siempre que deberás fundamentar tu posición en cuanto al salario y que deberás considerar no solamente el salario que ofrece la empresa sino todos los beneficios que lo acompañan, así como el valor que puedes aportar a la organización.